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El director de ACM Seguros, Pedro Leandro Mayorga, ha hablado con Mediadores en red. Una entrevista acerca de la importancia de los seguros agrarios y pone en valor su utilidad.

 

"Está siendo muy difícil hacer llegar el valor añadido de los seguros agrarios al usuario final"


La ley de seguros agrarios fue la primera constitucional de la democracia. Desde aquél momento ha tenido un desarrollo brutal y hoy, la crisis económica y las nuevas normas del mercado hacen difícil su desarrollo. Es un momento crítico a nivel comercial. La penetración, en contra de la opinión general, es amplia aunque habría que puntualizar por cultivos y zonas. Las ayudas, debido a su complejidad, son imprescindibles para este sector de la economía tan dependiente del ‘estado de ánimo’ del tiempo.


¿Cómo valora el momento actual de los seguros agro-alimentarios?

En primer lugar quiero matizar que su denominación comercial y legal, ya que tiene su propia legislación, es Seguros Agrarios, gracias a la Ley 87/1978, de 28 de diciembre, de Seguros Agrarios Combinados. La primera ley constitucional de nuestra democracia cuyo desarrollo ha sido brutal a nivel técnico pero que ahora vive un momento crítico para su crecimiento, desde el punto de vista comercial. No quiero decir que esté en peligro, para nada, ya que se ha convertido en imprescindible para muchas economías agrarias, sobre todo de tipo familiar, sino que, motivado por el efecto dominó de la crisis y por unas nuevas normas de mercado está siendo muy difícil hacer llegar su valor añadido al usuario final.

Usted tiene una visión de más de dos décadas en este negocio, desde fuera se ve que estos seguros tienen poca penetración en el mercado, ¿por qué cree que sucede?

Sí tienen penetración. Yo diría que no la suficiente si lo miramos de forma general, pero si lo hacemos por especies agrícolas y ganaderas en algunos sectores ha penetrado bastante debido a su necesidad vital, como los frutales con cerca del 80% de contratación, o debido a sus buenas coberturas y costes en el aseguramiento de cerca del 75% de los cultivos herbáceos. En otros no acaba de penetrar, como en el olivar, en donde se asegura solo el 11% o el 7% en los frutos secos. Por no hablar de los seguros de vida en ganado que nunca acaban de despegar.

El resto de especies importantes, como pueden ser cítricos, viñedo, hortalizas, cereza, etc. mantienen durante mucho tiempo una implantación media por debajo del 50%, aunque pienso que todavía tienen recorrido.

¿Qué se debería hacer para aumentar esta penetración?

Esta es una pregunta difícil y no creo que sea yo el que tenga la varita mágica para solucionar este problema. No obstante, siempre he pensado que un mayor nivel de información y asesoramiento hacia los agricultores y ganaderos generarían más demanda y, por tanto, mayor equilibrio al sistema, al mismo tiempo que una mayor confianza en el seguro agrario.

Esto es muy fácil decirlo pero es difícil de solucionar, sobre todo, si no se apuesta fuertemente por mediadores especializados.

¿Los agricultores son conscientes de la importancia que tiene contar con un seguro?

Claro que lo son, pero depende de la zona y del sector productor que hace tener un mejor o peor acceso a la onerosa contratación de un seguro. O sin embargo en alguna zona la poca influencia de mediación especializada y el recuerdo histórico de una desfavorable tasación masiva hacen que no existan las bases suficientes para un crecimiento del aseguramiento en la misma.

Las relaciones con las compañías de seguros, ¿son las adecuadas?

Yo creo que sí son adecuadas, ya que en nuestro caso se fían mucho de nuestra labor y nos dejan trabajar.


Unificar criterios de conectividad

¿En qué se diferencia la labor de un corredor de seguros especializado en temas agroalimentarios a uno que se dedique a otros ramos?

Lo primero que necesitamos es tener contacto directo con los asegurados y en las zonas rurales. Esto solo se consigue estando allí a través de una amplia red de colaboradores que a su vez también son especializados. Se emplea mucho tiempo en organizar y distribuir la información y formación necesaria tanto a colaboradores como a clientes.


¿Qué le faltaría a usted para mejorar en su trabajo?

Contar con más tiempo desde que se publica una línea de seguro hasta que finaliza su plazo de contratación. De esta forma podríamos llegar a más clientes.

Su trabajo sería más fácil si…

Sería más fácil si tuviera unificación de criterios de conectividad y retroalimentación de la información viva de contratos de seguros, ya que toda póliza acaba en los sistemas de Agroseguro, S.A. Y, sin embargo, Agroseguro establece como único interlocutor válido de intercambio de información a las compañías de seguros accionistas con las que a su vez tenemos que conectarnos con cada uno de sus sistemas para grabar y administrar el contenido de cada póliza.


Hay cobertura para todo

La siniestralidad es un grave problema en este ramo del seguro, ¿cómo es la gestión de los riesgos?

La siniestralidad sería un problema si no existiera el Pool de Entidades Coaseguradoras para los seguros agrarios combinados. Es decir Agroseguro, donde confluye la cobertura de 22 compañías aseguradoras.

Además el sistema cuenta con la garantía de reaseguro obligatorio por parte del Consorcio de Compensación de Seguros cuyo objetivo es cubrir los excesos de siniestralidad punta. No obstante, para explicar de forma sencilla cómo es la gestión de los riesgos en el seguro agrario haría falta como mínimo otro artículo completo.

¿Desde su punto de vista se deberían introducir cambios para agilizar la tramitación de los siniestros?

El sistema de peritación de los siniestros agrícolas y ganaderos está muy avanzado y descentralizado zonalmente a través de las diversas Jefaturas de Tasación de Agroseguro, donde organizan el trabajo de los equipos de peritos-tasadores que son capaces de tasar daños en miles y miles de parcelas por semana. Otra cosa es cuando la superficie del siniestro es tan sumamente grande que colapsa la capacidad de respuesta de los distintos equipos que incluso se movilizan desde distintos puntos del país. Pero claro, cuantos más gastos más se encarece el seguro agrario

¿Los agricultores están debidamente cubiertos?

Yo creo que sí, aunque siempre hay demandas que son difíciles de acometer, bien por falta de experiencia o información suficiente para los actuarios o porque el daño para el que se demanda cobertura puede generar una gran siniestralidad. Aun así, en mayor o menor medida hay cobertura prácticamente para todo lo que el agricultor y ganadero no puede controlar.


Quedan justificadas las ayudas

A veces se hacen críticas sobre las ayudas a este sector, desde el punto de vista del seguro, ¿cree que están justificadas?

Ya lo creo que están justificadas. No solo es necesario que la Administración ayude a pagar el seguro agrario sino que además, como he dicho antes, necesita del coaseguro de 22 compañías y del reaseguro del Consorcio de Compensación de Seguros. Por lo que imagínense las tarifas de cobertura de este tipo de riesgos que, a diferencia de los seguros generales Multirriesgo, Hogar, pyme, etc. donde las tarifas van expresadas en tantos por mil, en el seguro agrario se expresan en tantos por ciento, llegando incluso a tarifas de coste que superan el 25% del capital asegurado. Lógicamente por un riesgo elevadísimo.


¿Sobreviviría sin esas ayudas?

Sin ayudas la tecnificación y amplia cobertura de todos los riesgos climáticos sería casi imposible de acometer. La agricultura y ganadería de nuestro país es un sector primario imprescindible en nuestra economía. Por lo que mientras este sector no esté bajo techo, la única manera proteger su actividad es ayudar a pagar su cobertura a través de la política de seguros agrarios, en la que los agricultores y ganaderos que se esfuerzan en transferir el riesgo al coaseguro son ayudados por la Administración para el mismo fin.

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